Un relámpago y una coliflor tienen algo en común. Son formas autosemejantes. Ambas figuras tienen partes que, debidamente ampliadas, se parecen al todo. Y lo mismo ocurre con las partes de las partes, respecto de sus propias partes… Son figuras fractales, figuras con un motivo que se propaga a escalas progresivamente reducidas (es cuando una rama da el pego y se hace pasar por el árbol entero).

Jorge Wagensberg